¿Qué son el empleo de inserción y una empresa de inserción?

El empleo de inserción se refiere a todas las actividades que permiten a un individuo acceder a un trabajo remunerado decente. Está dirigido a colectivos en riesgo de exclusión que difícilmente podrían acceder a otro tipo de empleo de manera individual o autónoma y que, por esta razón, se encuentran en riesgo de exclusión social. Y esta es la razón por la cual en España se crearon las denominadas empresas de inserción.

Los centros especiales de empleo y las empresas de inserción emplean a más de 75.000 trabajadores.

No se trata de realizar aquí una explicación detallada de qué son las empresas de inserción (EI), pero sí de ayudar al lector a entender cómo surgieron y qué papel juegan en el empleo de personas con capacidades diferentes en nuestro país.

En España, las EI surgieron a finales de los años setenta del siglo pasado, promovidas muchas veces por comunidades de vecinos, grupos de padres y madres, trabajadores públicos, religiosas y religiosos, etc., de diferentes barrios de grandes ciudades, casi siempre con un componente muy alto de voluntariado y al margen del reconocimiento institucional. El método utilizado por las EI se basaba en itinerarios personalizados y conjugaba la formación teórica con la formación práctica, en un entorno de trabajo real, además de ofrecer el apoyo asistencial que estas personas acostumbran a necesitar. Trabajaban y trabajan en actividades de mercado, a partir de la producción de bienes o de la prestación de servicios, bajo la forma jurídica específica de sociedades mercantiles, laborales o cooperativas.

La primera comunidad autónoma que elaboró una ley para estas empresas fue Cataluña en el año 2002. En 2015, la Federación de Asociaciones Empresariales de Empresas de Inserción estimaba en más de 200 las empresas de inserción presentes en territorio español. Los centros especiales de empleo y las empresas de inserción emplean a más de 75.000 trabajadores, una cifra superior a la que hemos dado en el apartado anterior porque incluye también empresas que trabajan con otros colectivos, además de las personas con capacidades diferentes.

La plantilla de las empresas de inserción incluye durante los 3 primeros años, un 30% de personas con alguna discapacidad, cifra que pasa al 50% a partir del 4º ejercicio.

Las empresas de inserción han de mantener un cómputo anual mínimo, con respecto al total de la plantilla, de un 30% de trabajadores en proceso de inserción durante los tres primeros años de actividad y al menos el 50% a partir del cuarto año. Al mismo tiempo, tienen que aplicar, como mínimo, el 80% de los beneficios a la mejora o ampliación de sus estructuras (Ley 27/2002).

Los puestos de trabajo que las empresas de inserción ofrecen pueden ser de naturaleza indefinida, para aportar al empleado estabilidad e integración en el entorno laboral. También puede tratarse de un empleo temporal que ayude al trabajador a adquirir ciertas capacidades y conocimientos para que pueda ser suficientemente autónomo y capaz de adaptarse a las empresas ordinarias. De hecho, gran parte de los empleos de inserción son de naturaleza temporal; por ejemplo, en el caso del Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación (POLCD), financiado por fondos europeos, el 60% tienen una duración inferior a un año. En este estudio, veremos que no es el caso de las empresas sociales de Momentum Project, que tienden a ofrecer puestos de trabajo permanente.

Naturalmente, el empleo es uno de los factores claves que pueden ayudar a las personas en riesgo de exclusión social a integrarse en la sociedad y la empresa social es el principal mecanismo de que disponen para conseguir dicho empleo. Sin embargo, aunque el empleo es importante para avanzar hacia la inserción social, existen otros elementos que, actuando de forma complementaria con el empleo, garantizan un proceso de inserción exitoso, como es facilitar el acceso a la formación, a la salud o a la vivienda. Por esta razón, algunos emprendimientos sociales son impulsados por empresas sociales que se acompañan de fundaciones o asociaciones que aportan respuestas adicionales a las necesidades del colectivo que atienden. Estas, junto con intervenciones eficientes de otros sectores de la sociedad, como son las administraciones públicas o las empresas, permitirán crear las sinergias necesarias para erradicar el problema de la exclusión social en España.

Algunas de estas empresas pueden recibir subvenciones y ayudas a través del empleo de inserción como compensación por potenciales pérdidas al inicio. Uno de los fondos de ayuda más importantes en este aspecto es el Fondo Social Europeo (FSE), creado y regido por la UE para garantizar a los ciudadanos europeos un puesto de trabajo digno y justo.

 

Capítulo de la publicación “Empleo con impacto social: el caso de Momentum Project” de Alfred Vernis y Sophie Robin, presentado el pasado 16 de febrero por el Instituto de Innovación Social de ESADE, con la colaboración de BBVA.

Puedes acceder y descargarte gratuitamente la publicación a través del el siguiente link

 

 

 

 

Related posts:

Social Entrepreneurship | , , , , ,

Deja un comentario

El email no se publicará

*

*

*

You can use these tags and attributes HTMl: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*