Mujeres con impacto

Mar Cordobés, investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE y autora del estudio “Mujeres con impacto. Ecosistema de mujeres emprendedoras sociales en España”

Mujer de 40 años, casada o en pareja (un 65%), con hijos (un 57%) y con educación superior (un 93%). Este es el perfil de la emprendedora social que dibuja el estudio “Mujeres con impacto”, impulsado por la Fundación Abertis y la Fundación EY, a partir de la consulta a cerca de 70 mujeres que lideran o co-lideran una empresa social en nuestro país.

El estudio pone de manifiesto que, proporcionalmente, las mujeres se sienten más inclinadas a impulsar empresas sociales que empresas convencionales y que su compromiso con la consecución de determinados objetivos sociales, en muchos casos ligados a una vivencia personal o cercana, es la motivación fundamental para estas emprendedoras. Además, estas mujeres encuentran en la empresa social un marco más adecuado para desplegar otras formas de liderazgo y gestión más acordes con los valores personales, dónde se pone el acento en la empatía y en estructuras menos jerarquizadas y más colaborativas. No es de extrañar entonces que un 87% de las mujeres consultadas considere que el ámbito del emprendimiento social puede introducir una nueva manera de “hacer negocios” más cercana a la manera de entender la empresa de las mujeres. Por otra parte, crecer como profesional es también una motivación fundamental para la gran mayoría de las emprendedoras sociales consultadas mientras que las motivaciones económicas aparecen como claramente secundarias.

Un 94% de las mujeres encuestadas valora por encima de todo la fuerza de voluntad y la perseverancia en la búsqueda del impacto social deseado como el factor prioritario para tener éxito. En muchos casos las emprendedoras sociales no ponen barreras entre su vida profesional y su vida personal: su proyecto es su vida y su compromiso con la búsqueda de un determinado impacto social las hace perseverar y enfrentar todas las dificultades. El segundo factor más valorado es contar con el equipo adecuado, valorado como muy importante por un 81% de las mujeres, mientras que la propia capacidad de liderazgo sólo es valorada en el mismo grado por un 49% de las mujeres. Estos datos parecen corroborar el efecto de “humildad femenina” que hace que las mujeres suelan atribuir el éxito colectivamente más que de forma individual. Otros factores muy valorados por este grupo de emprendedoras para tener éxito son haber definido claramente el impacto social que se quiere conseguir, la plena dedicación al proyecto, así como conocer y entender el mercado en el que se opera.

Las principales barreras que enfrentan las emprendedoras sociales en España son una combinación entre las dificultades inherentes a la creación de empresas sociales y las asociadas a ser una mujer emprendedora. Cabe destacar, sin embargo, que para el grupo de emprendedoras encuestadas las barreras asociadas al emprendimiento femenino son menos determinantes en general que las asociadas a crear una empresa social. La barrera que más mujeres han valorado como muy importante es la falta de un marco legal adecuado y de medidas de apoyo específicas para el emprendimiento social en España. La segunda barrera para estas emprendedoras ha sido el escaso entendimiento de lo que significa una empresa social por parte de la sociedad en general y/o de los potenciales inversores, así como la dificultad de acceso a financiación. Casi el 50% de las emprendedoras han financiado con recursos propios más del 75% del total de la inversión necesaria para crear su empresa. Sólo un 16% de las mujeres encuestadas no han utilizado fondos propios a la hora de financiar la puesta en marcha de su negocio.

Las medidas dirigidas a facilitar el emprendimiento social en general son, por tanto, las más importantes a la hora de fomentar que haya más mujeres emprendedoras sociales. En este sentido, los actores públicos en España juegan un papel fundamental para crear un entorno político, legal y social más favorable al emprendimiento social. Por ejemplo a través de: i) la creación de marcos regulatorios y fiscales adecuados a la naturaleza particular de las empresas sociales –por ejemplo, introduciendo una figura jurídica específica para este tipo de empresas-; ii) la introducción de criterios que tengan en cuenta los aspectos sociales en la contratación pública y no únicamente aquellos basados en el coste; iii) el aumento de las ayudas y la financiación destinada a las empresas sociales y la mejora del acceso a dichas ayudas para este tipo de empresas, iv) la colaboración en la creación, consolidación y visibilidad de sistemas de certificación para las empresas sociales.

Además, es necesario también promover una mayor igualdad de género y la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en el ámbito doméstico para lograr que más mujeres opten por emprender. En este sentido es importante destacar que no se trata únicamente de adoptar medidas para que las mujeres puedan compaginar la vida profesional y familiar sino, sobre todo, de replantear los roles de género en los espacios domésticos y familiares.
Puedes acceder y descargarte gratuitamente la publicación “Mujeres con Impacto. Ecosistema de mujeres emprendedoras sociales en España” en el siguiente link.

Related posts:

Social Entrepreneurship | , , , , , , ,

Deja un comentario

El email no se publicará

*

*

*

You can use these tags and attributes HTMl: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*