El legado de Obama

Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE.

Este segundo mandato presidencial de Barack Obama puede suponer un cambio de tendencia en el compromiso real de Estados Unidos respecto al cambio climático.

Hasta ahora, Obama ha defraudado las expectativas de los que pensábamos que iba a liderar un buen acuerdo global para limitar la emisión de los gases que provocan el calentamiento de la tierra. De hecho, el presidente de los Estados Unidos es considerado como uno de los principales responsables del lamentable fracaso de la Conferencia del Clima celebrada en Copenhague en diciembre de 2009  y del languidecimiento posterior del proceso  internacional, establecido en el marco de Naciones Unidas, para luchar contra el cambio climático.

El Plan de Obama recientemente presentado para reducir las emisiones de CO2 en su país va a comportar el establecimiento de nuevas normativas para reducir la contaminación por parte del sector energético y otras industrias, así como un incremento sustancial del empreño de la administración americana para promover las energías limpias y la innovación asociada a una economía baja en carbono. Sin embargo, el Plan no concreta si los Estados Unidos van a desarrollar un régimen de comercio de derechos de emisión, semejante al existente en la Unión Europea desde 2005,  que fije un precio para cada tonelada de carbono y fomente la inversión en tecnologías verdes.

El gran reto de Obama constituye  demostrar que este Plan es un aliado de la recuperación económica del país y no un lastre para la competitividad de las empresas, como alega la oposición republicana. A otra escala, Obama tiene que actuar como algunos directivos  empresariales  que consideran las actuaciones medioambientales como una inversión beneficiosa para la sociedad y para la propia empresa. Estos líderes generan una visión  de cómo deben ser sus compañías para que sostenibilidad medioambiental y competitividad se refuercen mutuamente, introduciendo  nuevos productos más respetuosos con el medio ambiente y  haciendo más sostenibles sus operaciones.

Sólo si Estados Unidos-  el país con mayor volumen de emisiones per cápita- avanza decididamente en la reducción de su impacto en el clima, tendrá la legitimidad suficiente para abordar otro de los puntos del Plan Obama: liderar la acción  internacional para luchar contra el cambio climático que contemple iniciativas bilaterales con China, India y otros países emergentes que se están convirtiendo en grandes contaminantes.

En la Conferencia del Clima de 2015 está previsto concertar un nuevo tratado internacional vinculante para todos los países, que vaya más allá del Protocolo de Kioto. Es necesario que la UE redoble sus esfuerzos para plantear un buen acuerdo y pueda contar con Estados Unidos como el gran aliado para alcanzarlo. Esto sí que sería un valioso legado del presidente Obama.

 

Publicado en La Vanguardia (22/08/2013)


 

Related posts:

Uncategorized | , ,

Deja un comentario

El email no se publicará

*

*

*

You can use these tags and attributes HTMl: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*