Archivo del Julio, 2012

Innovar para el cambio social: de la idea a la acción – Nuevo estudio del Instituto

En 2008, el Instituto de Innovación Social de ESADE y la Fundación de PwC decidimos iniciar el Programa ESADE-PwC de Liderazgo Social, cuyo objetivo es generar y divulgar conocimiento sobre el liderazgo en las ONG y otras entidades no lucrativas, así como crear un espacio conjunto de intercambio y reflexión entre líderes sociales.

Cada curso hemos abarcado una temática relacionada con el liderazgo en el sector no lucrativo, y este 2011-2012 nos hemos centrado en la innovación: ¿son las ONG innovadoras? ¿Qué elementos favorecen que lo sean y qué frenos existen? ¿Cómo podemos promover la innovación dentro de nuestra entidad?

Hemos realizado un estudio gracias a la colaboración de  los participantes del programa, de directores y responsables de entidades no lucrativas y otros expertos en innovación entrevistados, así como de todas las personas y entidades que han respondido la encuesta electrónica.

Los resultados se recogen en el libro Innovar para el cambio social: De la idea a la acción, que presentaremos el próximo 26 de setiembre en Barcelona.

La publicación aporta reflexiones, propuestas y ejemplos sobre cómo se produce o se debería producir la innovación en las ONG. También ofrece un marco general sobre qué es la innovación, y describe la situación y percepción del sector.

Resultados del estudio

La innovación es imprescindible en el contexto actual. Lo es para todos los sectores, también para las ONG, que después de unas décadas de crecimiento, afrontan un contexto actual que obliga a replantear las fuentes de financiación tradicionales y cuestiona su capacidad de movilización.

Las entidades no lucrativas nacen para dar respuesta a necesidades sociales no atendidas, razón por la que, de manera intrínseca, tienen ya un componente innovador. Eso no es suficiente sin embargo para contar con una cultura innovadora continua, que sólo es posible con una voluntad expresa y un liderazgo innovador y emprendedor.

En el estudio se definen seis atributos o elementos que consideramos clave para que los individuos, equipos y organizaciones sean innovadores: Pensamiento asociativo, Tener un ojo “atento”, Desafiar el statu quo mediante preguntas, Compartir todo mediante el establecimiento de redes (networking), Experimentar y repetir, y Aprender de los fracasos.

Lógicamente una misma persona no contará con todos ellos, pero sí es necesario tenerlos presentes para buscar la combinación de equipos que consiga integrarlos. Es tarea de los líderes y responsables asegurar, promover e incluso desarrollar estas características para asegurar que sus organizaciones se renuevan continuamente y no queden estancadas. No siempre se requiere ser radical y cambiar completamente la manera de hacer y trabajar, sino asegurarse el no tender al conservadurismo de “per se” y evitar los cambios por el riesgo o posible miedo al fracaso sin plantearse otras posibles alternativas.

La clave para el desarrollo de una cultura de la innovación excepcional solo será palpable cuando la “innovación” tenga lugar de forma coherente con los elementos constitutivos y la misión de la organización. Por lo tanto, para la organización social, debería considerarse la innovación como una idea nueva, que funciona, al realizar de una forma efectiva un objetivo social, es decir, una idea transformadora que se pone en práctica y crea valor social.

Según los resultados de la encuesta el propio sector no se percibe como innovador (sólo un 8% considera que las ONG lo son en general). En la captación de fondos, la comunicación y en el diseño de nuevos programas o proyectos es dónde se perciben más experiencias transformadoras.

Las propias entidades consideran que el primer paso es contar con la capacidad y actitud necesarias en los equipos para poder innovar. Los elementos externos pueden poner de manifiesto algunas necesidades u orientar sobre la dirección a seguir, pero las ONG (como otras entidades) no innovarán por mucho que se les exija si no cuentan con una plantilla que lo haga posible y con alguien que lidere el cambio.

Las entidades en general hablan de innovación, pero en las ONG españolas aún queda camino por mejorar en la gestión de este ámbito. No es necesario contar con un departamento o responsable específico (sólo una cuarta parte cuenta con ello), pero sí tener presente esta responsabilidad o promover la creatividad a nivel global de la entidad, estableciendo acciones o procedimientos que favorezcan la creación e intercambio de ideas, pero también su posible puesta en práctica. Una entidad sólo será innovadora cuando se plantee activamente serlo, se fomente mediante procesos y sistemas internos, y se den espacios para que sus equipos experimenten y ensayen, y se reconozca las aportaciones posteriormente.

En el libro se presentan en mayor detalle todos estos resultados, y se aportan algunos ejemplos concretos de herramientas y mecanismos usados por entidades, experiencias de ONG que han conseguido innovar en su ámbito.

Os esperamos el próximo 26 de setiembre en ESADE Barcelona en la presentación de este estudio. Contaremos con la participación de algunas de las entidades estudiadas y de la ponencia de Christian Busch, así como de los autores de la publicación (Ignasi Carreras, Elena Rodríguez Blanco y Maria Sureda), .

Todos los asistentes serán obsequiados con un ejemplar del libro, que esperamos sea de vuestro interés y ayude a promover la innovación y mejorar el impacto social de nuestras organizaciones.

Más información en www.innovacionsocial.esade.edu

Por: Maria Sureda, investigadora y coordinadora del Programa ESADE-PwC de Liderazgo Social
Twitter: @mariasuva

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Una apuesta por la formación y el desarrollo profesional

Desde 1997, el Programa de Cooperación Internacional de la Obra Social “la Caixa” impulsa una cooperación de calidad que sea transformadora y que haga posible un desarrollo sostenible para las poblaciones más vulnerables de los países del sur. Por ello, desde los inicios del programa, uno de sus ejes de trabajo ha sido y sigue siendo la profesionalización de las ONG a través de la formación de directivos, técnicos, voluntarios y agentes de la cooperación para contribuir a la calidad de sus intervenciones.

En la Obra Social “la Caixa”, estamos convencidos de que invertir en educación es fundamental para alcanzar los niveles más altos de bienestar social. Y, con respecto al sector no lucrativo, es importante aunar esfuerzos para seguir progresando en este ámbito.

Con este objetivo, y para dar respuesta a una necesidad en el sector no lucrativo, en 1999 iniciamos un largo camino junto con ESADE. Juntos ofrecimos, por primera vez, un curso para personas con responsabilidades directivas en las organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONGD) de nuestro país.

El éxito de aquella iniciativa, avalada por la satisfacción de sus participantes edición a edición, nos reafirmó en la necesidad de dar un paso más y completar la formación ofrecida en el curso de Dirección y Gestión de ONG con un nuevo proyecto que abordara los grandes retos que han de afrontar los directivos del sector. Esta iniciativa se plasmó en la convocatoria de un nuevo curso, el de Liderazgo e Innovación Social en las ONG.

El curso de Dirección y Gestión de ONG llega en 2012-2013 a su 14ª edición y el curso de Liderazgo e Innovación Social, a su 7ª edición. Durante estos 13 años, han participado en los cursos más de 760 estudiantes de más de 300 organizaciones.

A continuación se pueden ver con más detalle, los programas de formación que lanzamos para el curso 2012-2013 en Barcelona y Madrid, cuyas inscripciones ya están abiertas. Últimas plazas en Barcelona y Madrid:

LiS: Barcelona,  del 16 de Octubre de 2012 al 9 de mayo de 2013

DGONG: Madrid, del 23 de Octubre de 2012 al 24 de Mayo de 2013

En un estudio sobre la profesionalización del sector, publicado por ESADE y la Fundación “la Caixa” en julio de 2011, el 90% de las organizaciones entrevistadas consideraban que las entidades habían avanzado hacia la profesionalización. No obstante, siguen existiendo importantes retos por los que hay que seguir trabajando.

Todo ello, con la finalidad que los conocimientos obtenidos ayuden a las organizaciones en muchos aspectos y reviertan en el bienestar de muchas personas.

¡Os esperamos en las aulas!

Por: Ariadna Bardolet, subdirectora del Área Internacional de la Fundació “la Caixa”.

[Podéis leer este artículo en Catalán o Inglés en la newsletter iSocial]

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“La primavera de los accionistas” o activismo accionarial

Si sigue las noticias financieras o empresariales, seguramente habrá oído hablar de lo que se ha venido a llamar la primavera de los accionistas, denominación tomada de la “primavera árabe” de 2010. Esta revolución se refiere a los accionistas que están haciendo oír su voz y hablando claro ante los paquetes salariales aparentemente excesivos y posiblemente inmerecidos de los altos ejecutivos. Sus objetivos más recientes han sido UBM, Pendragon, AOL, Citigroup y Barclays. El informe final de la High Pay Commission señala que la remuneración de los ejecutivos en el FTSE 100 subió en 2010-2011 en torno a un 49%, frente a un aumento medio de sólo el 2,7% de los trabajadores del Reino Unido. En el núcleo de esta rebelión parece hallarse un sentimiento de injusticia y preocupación por una gobernanza más sensata.

Si bien la ‘primavera de los accionistas’ está atrayendo actualmente la atención de los medios, el activismo de los accionistas o su compromiso con las cuestiones medioambientales, sociales y relacionadas con el buen gobierno no es nada nuevo. Como propietarios de las corporaciones, los accionistas han venido ejerciendo sus derechos como protagonistas durante muchos años. Los primeros ejemplos pueden hallarse en los años cuarenta, cuando algunos accionistas cuestionan las prácticas de las empresas que les pertenecen en temas de derechos civiles, apartheid y fabricación de armas químicas. Desde los cambios producidos en la regulación de la SEC en Estados Unidos en los años setenta, las cuestiones sociales pasan a ser un tema ‘adecuado’ de discusión en las reuniones anuales. Según el Eurosif, en 2010 la participación de los accionistas representó 1,5 billones de euros en Europa, mientras que el USSIF la cifró en 1,5 billones de dólares en estados Unidos.

Desde hace casi un siglo, las organizaciones religiosas han venido integrando sus creencias con las prácticas de inversión, como por ejemplo el rechazo de los cuáqueros a invertir en armas y en esclavos en los Estados Unidos y la constitución del Pax World Fund en 1971 por parte de los metodistas, que inicialmente excluía las armas, el alcohol y el juego. En la actualidad, las organizaciones religiosas siguen jugando un papel importante en el compromiso social de los accionistas y cada vez están más organizadas y habituadas a manifestar sus preocupaciones sobre las cuestiones éticas y morales en las empresas en las que invierten. Un estudio de 2010 realizado por el Instituto de Innovación Social de ESADE, en colaboración con la Vlerick Management School y The International Interfaith Investment Group (3iG), señala que el 90% de los inversores religiosos creen que tienen incidencia en el comportamiento de la empresa siendo propietarios activos de sus acciones, mientras que el 50% afirman que en la actualidad se hallan comprometidos. Las organizaciones que les amparan, como el Interfaith Center on Corporate Responsibility (ICCR), radicado en los Estados Unidos, que representa más de 100.000 millones de dólares en acciones, y el Church Investors Group (CIG) en el Reino Unido, que representa 12.000 millones de libras, han ayudado a reunir recursos básicos y esperteza. Estas organizaciones trabajan con las empresas en las que invierten para mejorar sus prácticas corporativas en cuestiones tales como la degradación del medio ambiente, los estándares de trabajo y otras formas de injusticia social.

Nuestra actual investigación ‘Believers in the Boardroom’, en colaboración constante con 3iG y Vlerick, analiza en profundidad las actividades en que participan los accionistas de estas tres organizaciones religiosas. Dichas actividades incluyen la redacción de cartas, la presentación y votación de resoluciones para los accionistas, el diálogo entre bambalinas y la protesta pública. Analizando seis casos de compromiso de éxito o no, la investigación identifica las motivaciones y las creencias de estas organizaciones, sus objetivos y sus expectativas, los factores claves de éxito y los retos que afrontan, al tiempo que ofrece una visión sobre cómo las creencias de fe pueden traducirse en el mundo de la empresa y en una política de inversiones. El informe destaca que, a pesar de la dimensión, existen una serie de aproximaciones al compromiso que permiten que incluso las pequeñas organizaciones puedan hacer sentir su voz en cuestiones de gobernanza social y medioambiental (ESG).

La ‘primavera de los accionistas’ de 2012 y el número creciente de resoluciones presentadas sobre temas sociales y medioambientales son un indicador de que los accionistas están haciendo sentir su voz en estas cuestiones. Ello plantea importantes preguntas sobre el supuesto mero interés personal que la teoría económica tradicional adscribe a los inversores. Las estrategias de quienes abogan por un cambio están evolucionando y ahora incluyen coaliciones de accionistas y stakeholders que cada vez se desenvuelven mejor en el idioma de los negocios. El hecho de compartir conocimientos y colaborar probablemente facilitará el crecimiento y el desarrollo constante del compromiso social de los accionistas. Para las empresas, un mayor reconocimiento del poder y de la influencia de los accionistas en cuestiones de gobernanza social y medioambiental resulta esencial, así como el desarrollo de herramientas, procesos y foros de diálogo con los accionistas para tratar de estos temas.

Por: Jennifer Goodman, investigadora del Instituto de Innovación Social

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RSE “avant la lettre”. Una novela histórica de Mario Vargas Llosa

La novela histórica de Vargas Llosa El sueño del celta (Madrid, Alfaguara 2010) narra la vida de un diplomático británico, Roger Casement (1864-1916) que se dedició a la RSE antes de que la RSE tuviera este nombre. En efecto, Casement  supervisó las condiciones laborales de empresas de  caucho en el Congo y en Perú. En estas dos tareas, Casement desgastó seriamente su salud; pero lo que le llevó a la muerte fue una tercera causa: la independencia de Irlanda.  Pero vamos por partes.

1. El Estado Independiente del Congo (1885-1908) (hoy RD del Congo) fue confiado, tras la conferencia de Berlín (1885), a Leopoldo II, rey de Bélgica, como posesión personal.  El rey Leopoldo permitió un sistema político sometido a los intereses de las compañías que extraían el caucho de la inmensa selva tropical. Las compañías obligaban a los indígenas de las zonas caucheras a cumplir durísimas cuotas de producción y castigaban despiadadamente a los caucheros y a sus familias (amputación de manos, desgarradores latigazos con la terrible “chicote”, violaciones, etc.). Casement, que había participado junto con Henry Morton Stanley en una arriesgada (aunque no heroica) exploración del territorio congoleño antes de 1885, volvió al EIC en 1904 en calidad de diplomático británico para elaborar un informe para el Foreign Office. El Informe Casement, fruto de las angustiosas visitas a las zonas caucheras Congo arriba, destapó un escándalo mayúsculo en Europa. Dicho informe, junto con las campañas de asociaciones filantrópicas y de activistas europeos (particularmente Edgar Morel), acabó forzando el fin del EIC, que en 1908 se convirtió en el Congo Belga: una colonia al uso del aquel tiempo que mejoró un poco la situación de la población congoleña.

2. La fama de Casement llevó al Foreign Office a encargarle entre 1906 y 1910 una supervisión parecida para una empresa de capital británico que operaba en la región amazónica peruana del Putumayo. Esta empresa, la Peruvian Amazon Company (PAC), era dirigida por el peruano Julio C. Arana, un comerciante pobre de la región que había acabado amasando una inmensa fortuna desde la dirección de la PAC en Londres. Pero sobre el terreno, los hombres de Arana esclavizaban a los diversos pueblos indígenas para producir las máximas cantidades de caucho al mínimo coste posible. El gobierno peruano, preocupado por la situación del Putumayo, mandó jueces y encargó informes a periodistas locales; pero la gente de Arana compraba a los políticos y hacía desaparecer a los ciudadanos críticos. Además, el presidente del gobierno peruano temía que la retirada de la PAC de una zona tropical fronteriza con Brasil facilitara una invasión del ejército brasileño. Casement elaboró su informe sobre la PAC tras angustiosas y arriesgadas (esta vez sí, heroicas) visitas en compañía de otros diplomáticos y de un representante de la empresa llegado de Londres. El informe desencadenó la disolución de la PAC y la ruina económica de Julio Arana.

Las visitas de Casement a las selvas del Congo y del Perú evidenciaron los problemas de control de las operaciones de empresas coloniales o multinacionales en una época sin medios de comunicación eficaces para obtener datos sobre las condiciones de producción en zonas alejadas del planeta. Evidencian también los problemas (cuando no la connivencia) de los Estados para controlar el poder económico inmenso de ciertas empresas. Y muestran finalmente que la sociedad civil (sociedades filantrópicas y personajes carismáticos como Casement y Morel) puede presionar a gobiernos de países del norte para que controlen la acción de sus grandes empresas.

El estadio actual de globalización ha cambiado las condiciones de control de las operaciones de empresas multinacionales. Del lado positivo, existe mayor facilidad de acceso (por parte de los directivos de las propias empresas y de otros stakeholders) a las zonas y las condiciones de explotación de los recursos naturales; y se ha acelerado la capacidad de denunciar ante la sociedad civil nacional y mundial los casos de violación de DDHH por parte de empresas. Del lado negativo: los mercados financieros han desdibujado la nacionalidad de las empresas multinacionales, con lo que los gobiernos y las sociedades civiles de ciertos países del Norte están menos legitimados para exigir responsabilidades a las empresas; y la capacidad de empresas irresponsables para maquillar o esconder operaciones siniestras es todavía grande en ciertas zonas.

3. La tercera parte del libro narra la implicación de Casement (nacido en el Ulster)  en la causa de la independencia de Irlanda, y sus gestiones para obtener el apoyo de Alemania para acelerar dicha independencia en plena 1ª Guerra Mundial. Su condición de Sir desde 1911 no le ahorró a Casement la horca en 1916, tras ser detenido al llegar a Irlanda, paradójicamente para intentar detener el Alzamiento de Pascua que acabaría con una carnicería – perpetrada esta vez por el ejército británico. De hecho, la plena independencia de Irlanda no llegó hasta 1949. En todo caso, no fue la RSE “avant la lettre” sino la política la que acabó con la vida de Casement. Consolémonos los que estamos en esta tarea, a veces ingrata, de tratar de mejorar los balances económico social y medioambiental de las empresas.

Por: Josep F. Mària SJ
Profesor de ESADE e investigador del Instituto de Innovación Social

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