Un 65 % de las empresas españolas realizan alguna acción de voluntariado corporativo, según una encuesta del Observatorio del Voluntariado Corporativo. Se trata, así pues, de un sector en auge que cada vez interesa más a las empresas. El pasado 11 de enero celebramos en ESADE Barcelona la mesa redonda “Luces y sombras del voluntariado corporativo”, enmarcada en el programa de formación ESADE-“la Caixa” Dirección y Gestión de ONG, en la que tres organizaciones compartieron sus experiencias en relación con el voluntariado corporativo.
Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE, fue el encargado de moderar la mesa y presentar a los ponentes, entre los cuales se encontraban Sergi Burrull, responsable del programa Cooperants Caixa; Carlos Capataz, director de Voluntariado de la Cruz Roja; Adenai Pérez, responsable de Patrocinio de Gas Natural Fenosa; Sergi Loughney, director de la Fundación Abertis, y Beatriz Sanz, investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE.
Este curso 2011-12, desde el Instituto de Innovación Social estamos elaborando un estudio sobre la evolución del voluntariado corporativo, y Beatriz Sanz presentó las primeras conclusiones. Según dicho estudio, el voluntariado corporativo está en auge, sobre todo entre las grandes empresas (de más de 500 trabajadores), que suponen el 50 % de las que participan en acciones de voluntariado. Por su parte, el resto de empresas que no realizan voluntariado están interesadas en hacerlo.
Asimismo, Sanz ha destacado que a pesar de que en España estamos retrasados con respecto a Estados Unidos y otros países europeos –y todavía es incipiente el voluntariado en línea– los acuerdos de colaboración son cada vez más estables.
Entre los factores de éxito del voluntariado corporativo se encuentran el compromiso de alta dirección, el grado de sensibilización e implicación de los trabajadores, la adaptación de los programas a las características de la empresa, la buena comunicación interna, la integración empresarial, la donación de los socios y, sobre todo, la medición del impacto.
Por otra parte, el estudio señala la existencia de tres modelos distintos de voluntariado corporativo: el modelo filantrópico-asistencial, que incluye los programas orientados al universo externo, que buscan tener impacto social; el modelo más orientado al universo interno, que pretende mejorar la reputación de la empresa asociando a sus trabajadores con causas sociales, y otros modelos que ofrecen un espacio para el desarrollo de actividades de sus trabajadores, que les ayudan a desarrollar habilidades como el trabajo en equipo y a estar en contacto con un entorno multicultural.
A lo largo de los próximos meses se adelantará en la investigación, cuyas conclusiones finales presentaremos a finales de curso, a través de nuestra página web: www.innovacionsocial.esade.edu.
Podéis ver fotos de la mesa redonda aquí, en nuestra página de facebook y si queréis ampliar información sobre la mesa redonda y sus ponentes, consultad el apartado de agenda en nuestra web, donde podréis además estar al día de las próximas actividades.
Por: Naida Gil y Anna Hernando, comunicación del Instituto de Innovación Social




